Un amor indeciso se ha acercado a mi puerta...

Y no pasa; y se queda frente a la puerta abierta.

yo le digo al amor:

- ¿Qué te trae a mi casa?

Y el amor no responde, no saluda, no pasa...

es un amor pequeño que perdió su camino:

Venía ya la noche... Y con la noche vino.


¡Qué amor tan pequeñito para andar con la sombra!...

¿Qué palabra no dice, qué nombre no me nombra?.

Y no sabe morir ni vivir: Y no sabe que el mañana es tan solo el hoy muerto...


El cadáver futuro de este hoy claro, de esta hora cierta...

Un amor indeciso se ha dormido a mi puerta...

Al mago de las puertas!

Ana Mendoza

Vistas a la página totales

domingo, abril 07, 2013

Corazón Sincrónico


I

La inmensidad ante tus ojos, minusválida se tiende en el suelo
dejándome en millones de partículas abiertas en el aire
me despeja el vuelo, incitando en caracol al viento
nos vamos tiñendo de verde fluorescencias  
que gimen y se comprimen.

II

Puntos dibujados por debajo de la piel se ahogan en estos besos
bajo el significado de tus inventos y proezas 
aquellos que predicen el delicado croquis 
del  fuego sobre mi espalda
tus efervescentes  dedos 


III

Sus trazos más vivos, consumes en cada poro la vertical sonrisa. 
Extasiados los sentidos, me defines nítida, de maduros nísperos 
el roce aliento muy cerca, y sostenida en el vuelo
me encumbras... fugaz brillo el de tus ojos
impacientes .


IV

Y  las horas nos celan de todo aquello que parece inerte 
con sus murmullos de dócil espuma blanca 
vienes y vas al compás, lejos del alma
esa luminosidad que nos ciega
breve centelleo.


V

Vida de mi vida no se gastan sobre ti, todas las cosas
mi cuerpo lejos del tiempo yace sin vida de todo 
lo efímero es un manojo de espasmos
de fantasmas, giro en mi
mortal ironía 


VI

Estoy desierta de miradas buscando solo restos 
solo polvo, en al aire la nada aturde
Misteriosa errante de catacumbas
está la humedad de la tierra
Te llamo y me escuchas 


VII

Se obscurece de cálido ardor aquella alegría definitiva sobre cada frecuencia  
del cuerpo que habito, me niego a la espera con los años y las vidas
colisiono, ante el calor por los poros llámese deseo
repasé el sudor forjando cauces con mi lengua
en la mudez de las palabras me mirabas.

VIII

Cuántos años han pasado desde la última vez, que logramos 
mirarnos como ayer, cuando sin vida éramos un lugar 
absoluto despoblado sin forma en el espacio
en el que las horas no eran tiempo
y tú y yo florecíamos uno.


VX

Disimulando y desmantelando todo a su paso  regresas a apartar el sol
de todo lo que en el aire se distingue. La más esencial resistencia
donde haces invisible a cualquier mortal 
Eterno con la fuerza divina de un Dios
Silencio dicen tus besos.  



X

Mis pasos salpicaban… aún se reflejan las estrellas
Por arte de magia recién encendidas
la tarde dormida, el sol y la luna 
me detiene la tranquilidad 
en la que hoy vives. 


XI

Mientras ronda la sarcástica peste del anonimato de los románticos,
croquis simétrico las líneas de tu rostro mi semblante pálido,
aludiendo, aislando a medias  los contrastes del escarlata
al purpura sobre mi piel,  maquillo la profundidad
de la mirada.


XII

Los caminos por donde las lágrimas una vez se embaularon
ocultando el manoteo innegable de mi corazón distraído
enternecido, caprichoso y conquistando
valerosamente, esperando el roce.
La penumbra de miradas agudas.




XIII

Tu  un continente cristalino, flores secas como  hojas que crujen
Te recuerdo al  pie despiadado de aquel bosque espía
las hojas danzaban en la corriente otoñal del sur.
Delineaste mi espalda con tus manos suaves
no me dejes ir de ti, mis pies están cansados.


XIV

De tantas vidas buscarte, de tantas almas quererte de tantos sueños mirar a los ojos,  recuerdo tus colores, tus nombres, tus miradas te he llamado y giraste al verme. 
Eras las estrellas a mi pies, deslumbrando con el fulgor
que tiene la vida cuando te acuerdas
de la tierra en pleno vuelo.


XV

Así también vendrás acá, donde te pertenece el mundo 
que te he regalado, que aun así sin creerlo sigue intacto 
y protegido de toda especia viva, solo para que tus
ojos puedan ver más allá, y naturalmente
por un momento ser míos.



de Ana Mendoza
Hoy 13/02/2013 en Trujillo Venezuela.
A ti Jorge Martínez Lecaros
A Tus ojos de lunas sobre el mar y esa inmensidad del alma que impregna me lleva al horizonte. 
En respuesta a Crónicas Sincrónicas de un Corazón.


Tú estabas allí. Mirándome desde tus sueños, esperando mi mirada
Esperando... lo recuerdo siempre atento a cada sensación de la piel.


tus ojos y las mariposas...







Pasada la negritud de la noche me senté a contemplar una paleta llena de colores, amaneció y siento que no duermes… Azul engaño suave brisa con la que en intemperie se viste de cielo, tu inmensidad y un ser ágil viene pululando al viento, respirando el cansancio de la mañana, habitante libre del que no quiero vivir sin tocar. Como fuego se enciende y me deslumbra todo se decide… en una colisión de pequeños roces ambicionando el perdurable limbo… se llena de luces y señales que se encienden.  Recordando el beso en mi frente el secreto que guardamos, mientras roza mis senos ¿y si no fuéramos nosotros? que sería del universo. 


Un rostro en las básculas 
del silencio que te aísla
y sacude tu deseo de vivir.

En la cavidad de mi pausa me das la potestad de quitar la máscara.  Rescátame de perder el fuego. Malgasta el día, deslígame de las apariencias de mostrar imágenes para distraer a los inocentes de esta ciudad, de plazas de ojos encantados. No entendí que me desgarraría lo grandioso y lo oscuro. Condena desnuda, sin contacto el desvelo, sin dudas. Tus ojos se entregan a lo que ven y ven solo lo que quieren ver y ellos miran.

Esta confianza cristalina entre dos espejos, donde cada mañana pasa sobre ti… y despertar es ver que estas.

Mientras mis ojos se pierden en la noche para añadir el insomnio al deseo, te arrastro cuando estoy sola por calles congeladas y espesas, todo lo demás es dulce y claro transparente invasión por los aires de todas las señales. Puedes atribuirte el merito de hacer llover, corazones, estrellas y adiós a los pianos. Tu el dueño de mi corazón quien me hace escribir hasta por los codos.


Tus huellas, y todo lo demás es todavía más inútil que la vida.

Anita Mendoza

y que quede claro que todo lo que escribo es para ti amor,.
a Jorge Martinez Lecaros

Crónicas sincrónicas de un corazón


Jorge Martínez Lecaros

Caminos de rayo, sobre el pasto a tu horizonte,
luz que traza sendas y quema malezas en rectas.
Aullidos lunares recónditos en el tinto de tus labios.
amo tu fuego y ceniza y el polvo que serás.

Ayer  besé tus fósiles huesos de futuros brumosos.

todos tus estados, posibilidades y tiempos
Constato que en todos estás contenida.
Eres vida fresca, creadora en poesía y movimiento.
Eras el silencio y el viento,
esencias y posibilidades.





Avanzo al tiempo en que tiernamente
acaricio tus huesos amarillos,
por atardeceres lejanos y secos,
donde el sol ya no sabe de vidas.
Aun ahí estabas en viento y caricias, en silencios y soledades que
entran y agitan las mareas que cristalizan la luz de mis aguas,
mirándote, llorándote, riéndote...habitas en mis ojos.
Monocromática tierra reseca.

Miradas refugiadas en negruras azuladas
de cielos misteriosos y tierras hostiles, áridas y
fantasmas lejanos, ecos distantes.





















Explorando estoy, lo que fue y lo que será.
Ahora en el origen, el principio:
el mismo silencio!
Pero un silencio alegre,
de un sol apacible.
Tierras nuevas y lluvias tibias,
reconfortan danzando en piel,
limpiando mi cuerpo,
Ahí escuche decir mi nombre,
en el silencio de la noche.
Y te busque en la negrura,
indagando con la mirada cegada,
Eras tú hecha viento..
tú habitas en el viento. Eso te gusta.
Hablas y acaricias..
Y aunque serás, ya eres.
Porque siempre has sido.
Te gusta del dinamismo lúdico del aire en movimiento.



Yo siempre fui tu compañero de juegos, al que mas amaste.
Al que mas amas, al que mas amarás.
Recuerda las tardes eternas de juegos de los mares de nubes rosa,
solo reíamos, y nos deslizábamos por las laderas esponjosas de nubes.
Como en las dunas, subiendo y volviendo a caer y riendo.

Muchos habitaron ahí. Pocos, muy pocos recuerdan..

Para terminar, decirte que siempre has sido,
eres silencio y viento ahora encarnada en poesía.
Eres una luz escondida misteriosa de contornos arcoíricos,
como un faro en la nada.
Amo tu dócil aurora,
Amo la furia de tus vientos cuando me extrañas.




Nos escondemos en el tiempo,
y dejamos al azar actuar.
Nos hemos reencontrado amor mío.

Vida de mi vida, de mis tiempos,
de mis nieves.
Fuimos un tiempo nieve también, lo recuerdas?

En otros tiempos volveremos a manifestarnos,
unidos, más unidos que nunca amor.
Con más influencia en las estructura de las cosas.
Esa influencia irradia este tiempo.
Por eso lo sé.

Seremos más, cuando hayamos dejado nuestros huesos tirados
en los caminos olvidados de tardes calurosas y aburridas  polvaredas.
Somos transformación, evolución, energía encarnada que todo lo quiere ser.
























Somos atardecer, vino tinto y cristal en lunas llenas,
cantos nocturnos, risas.
De pastos amables,

aplastados y tibios de nuestra influencia
de amores desnudos y fricciones palpitantes,
extasiados, de aberturas burbujeantes y colmadas,
vapores candentes que degusta mi boca al beber de tu néctar,
de restos de amor...































Quiero ahora disfrutar de la sincronía de cantos,
de madrugadas y de miradas conectadas en espejos de alma.

Solo me pregunto, donde quieres ir hoy amor?
veamos desde la luna, como gira la tierra y hagamos el amor.
Nos entregamos al caos y al azar,
pero siempre nos reencontramos.

Para mañana quiero ser una estrella de mar,
y quiero que tú seas el mar,
para danzar dentro de ti.
Para creer que puedo iluminar tus vastedades.
Mas no me recuerdes que las estrellas de mar no iluminan.
Quiero ser imperfecto y que me ames igual.
Quiero que me ames de todas las formas.
Porque yo, de todas las formas te estoy amando
e inventaré nuevas formas para amarte y hacernos uno siendo dos.

SIEMPRE

Para mi inspiradora e instigadora, la mujer que amo Ana Mendoza,
musa de mis sueños, esperanzas, realidades y fantasías.
Santiago 09 de febrero de 2013
Jorge Martínez Lecaros.




El texto original de este post es de Jorge Martínez Lecaros
Algunas de las fotografías son del Señor Juan Yanes y mías.

En la cavidad de mi pausa



 Me das la potestad de quitar la máscara.
 
Rescátame de perder el fuego. Malgasta el día, deslígame de las apariencias de mostrar imágenes para distraer a los inocentes de esta ciudad, de plazas de ojos encantados. No entendí que me desgarraría lo grandioso y lo oscuro. 


Ana Mendoza


Metálicos despojos de un alma en fuga





Como ESTRELLA ACELERADA, avanzo metálico, eléctrico, desplazo. Enciendo y apago, vanos botones. Ruidosas bocinas, celulares , mensajes, gimnasio y trabajo.    Hervidores acuáticos vaporosos.  Conserjes temerosos y secretos. Cuentas electrónicas; e mails. 

Y yo solo quiero volver a ti, oh amor...EN TUS LABIOS RESPIRO.

Ascensores de puertas metálicas que se cierran a mi paso, en un pulso láser; compuertas cerrándose, y dejándonos sin aire, AIRE QUE QUIERO RESPIRAR. Estrellas a las que quiero mirar.  En este metro, te pienso.  Veo tu reflejo desvanecerse.

Y yo solo quiero volver a ti, oh amor... EN TUS OJOS EXISTO.

Giro la llave que pulsa la explosiva cadena que retroalimenta el avance maquinario, rudo, frío, observo, enciendo.

Y yo solo quiero volver a ti, oh amor... EN TU MIRADA ME MIRO.

Pulso computadores, vanos inservibles, aburridos, pantallas táctiles que no tocan mi ser. Pantallas que no reflejan en HD.

Y yo solo quiero volver a ti, oh amor...OH CARICIA DE BRUMA CÁLIDA.

FUISTE Y FUIMOS, caminamos por las planicies y lomas de este naciente y extraño planeta. Dejamos primaria huella en fango, piedra naciente. FÓSIL DEL FUTURO. 

GIROSCÓPICA ALMA.

Y yo solo quiero volver A TI, OH AMOR... siento tu corazón latir en mis táctiles y prensiles manos.

Botas de goma, pantalones de maquinas y tintas toxicas, de todo nos despojamos y dejamos en este NACIENTE y nuevo planeta.

Eva, tu, Yo Adán NUESTROS NOMBRES.

Y yo solo quiero volver a ti, oh amor... ORIGEN Y FINAL de nuestro viaje universal.

Respiro verde, HÚMEDO Y CÁLIDO. ABSORBIDOS por este plantea NATURAL.  
Amor. VIVAMOS.

Jorge Martínez Lecaros.
Para mi "EvAna" que amo.


Fotografía: Jorge Martínez Lecaros
12 de Diciembre de 2012






Tu piel acuática nada en el sueño junto a la mía y brillan tus escamas en la luz lunar filtrándose por las rendijas.


Anita Mendoza





De los sueños de tu paraíso 

Arte corporal: Ana Mendoza.
Modelos/Lienzos:
Maria Laura Milanes Hernandez y Mariana Rosales
Fotografía: Miguel Alfonso Uzcátegui Abreu.