¿Cómo será el amor?

¿redondo o cuadrado?

¿largo o corto?

no conozco su dimensión

aún no veo el fin

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domingo, septiembre 29, 2013

...Y EL TENIA LA SONRISA COMO MUECA, LA EXTENSIÓN DE LA CALAVERA


LA ÚNICA MANERA EN QUE LA LUZ SE MANIFIESTE ES GOLPEANDO CON ALGO, SINO, SE DILUYE EN EL INFINITO Y LA NEGRURA ETERNA. POR ESO LA SOLEDAD LE DEVORÓ SU BRILLO". –



Jorge Martínez Lecaros


cuánto habrá tardado mi boca en alcanzar la tuya; 
pecho con pecho sigue penetrando en mi vida 
mi respiración ceñida, presurosa, quejumbrosa 
copia la prisa de nuestros movimientos... 


A.M.


Esa luna


Esa luna color de viejo saxofón
me retendrá en París.
Esa luna color de vieja mariposa,
de alma vieja buscando sobre el viento
ojos para mirar el fin de siglo,
gatos que son las dudas de la noche.

Tiéndete junto a mí. Despierta en la memoria
esa inquietud que guardan los que acaban de amarse,
la imperceptible prisa de los labios
que buscaron un cuello donde apoyar su aliento.
Y déjame mirarte, frente a frente,
con estos mismos ojos orientales
que utiliza el amor para observamos.

Luis García Montero.

Arte : Ana Mendoza, ¨Princesas Urbanas"
mis hadas y mis puentes INFINITO

Modelo Lienzo: Maria López y Gabriela Bermúdez

Las palabras son como las hojas



las palabras que atan más que las cadenas,
las miradas, las hojas interminables 

como cuerdas de notas musicales 

así con un poco de color y luz giramos 

y el mundo girará en nuestra órbita. 

seamos alma! hagamos alma!
hagamos un altar

Modelo Lienzo: 
Adda Mendoza
Arte y Fotografía: Anita Mendoza

Besos



Mis besos lloverán sobre tu boca oceánica
primero uno a uno como una hilera de gruesas gotas
anchas gotas dulces cuando empieza la lluvia
que revientan como claveles de sombra
luego de pronto todos juntos
hundiéndose en tu gruta marina
chorro de besos sordos entrando hasta tu fondo
perdiéndose como un chorro en el mar
en tu boca oceánica de oleaje caliente
besos chafados blandos anchos como el peso de la plastilina
besos oscuros como túneles de donde no se sale vivo
deslumbrantes como el estallido de la fe
sentidos como algo que te arrancan
comunicantes como los vasos comunicantes
besos penetrantes como la noche glacial en que todos nos abandonaron
besaré tus mejillas
tus pómulos de estatua de arcilla adánica
tu piel que cede bajo mis dedos
para que yo modele un rostro de carne compacta idéntico al tuyo
y besaré tus ojos más grandes que tú toda
y que tú y yo juntos y la vida y la muerte
del color de la tersura
de mirada asombrosa como encontrarse en la calle con uno mismo
como encontrarse delante de un abismo
que nos obliga a decir quién somos
tus ojos en cuyo fondo vives tú
como en el fondo del bosque más claro del mundo
tus ojos llenos del aire de las montañas
y que despiden un resplandor al mismo tiempo áspero y dulce
tus ojos que tú no conoces
que miran con un gran golpe aturdidor
y me inmutan y me obligan a callar y a ponerme serio
como si viera de pronto en una sola imagen
toda la trágica indescifrable historia de la especie
tus ojos de esfinge virginal
de silencio que resplandece como el hielo
tus ojos de caída durante mil años en el pozo del olvido
besaré también tu cuello liso y vertiginoso como un tobogán inmóvil
tu garganta donde la vida se anuda como un fruto que se puede morder
tu garganta donde puede morderse la amargura
y donde el sol en estado líquido circula por tu voz y tus venas
como un coñac ingrávido y cargado de electricidad
besaré tus hombros construídos y frágiles como la ciudad de Florencia
y tus brazos firmes como un río caudal
frescos como la maternidad
rotundos como el momento de la inspiración
tus brazos redondos como la palabra Roma
amorosos a veces como el amor de las vacas por los terneros
y tus manos lisas y buenas como cucharas de palo
tus manos incitadoras como la fiebre
o blandas como el regazo de la madre del asesino
tus manos que apaciguan como saber que la bondad existe
besaré tus pechos globos de ternura
besaré sobre todo tus pechos más tibios que la convalecencia
más verdaderos que el rayo y que la soledad
y que pesan en el hueco de mi mano como la evidencia en la mente del sabio
tus pechos pesados fluidos tus pechos de mercurio solar
tus pechos anchos como un paisaje escogido definitivamente
inolvidables como el pedazo de tierra donde habrán de enterrarnos
calientes como las ganas de vivir
con pezones de milagro y dulces alfileres
que son la punta donde de pronto acaba chatamente
la fuerza de la vida y sus renovaciones
tus pezones de botón para abrochar el paraíso
de retoño del mundo que echa flores de puro júbilo
tus pezones submarinos de sabor a frescura
besaré mil veces tus pechos que pesan como imanes
y cuando los aprieto se desparraman como el sol en los trigales
tus pechos de luz materializada y de sangre dulcificada
generosos como la alegría de aceptar la tristeza
tus pechos donde todo se resuelve
donde acaba la guerra la duda la tortura
y las ganas de morirse
besaré tu vientre firme como el planeta Tierra
tu vientre de llanura emergida del caos
de playa rumorosa
de almohada para la cabeza del rey después de entrar a saco
tu vientre misterioso cuna de la noche desesperada
remolino de la rendición y del deslumbrante suicidio
donde la frente se rinde como una espada fulminada
tu vientre montón de arena de oro palpitante
montón de trigo negro cosechado en la luna
montón de tenebroso humus incitante
tu vientre regado por los ríos subterráneos
donde aún palpitan las convulsiones del parto de la tierra
tu vientre contráctil que se endurece como un brusco recuerdo que se coagula
y ondula como las colinas
y palpita como las capas más profundas del mar océano
tu vientre lleno de entrañas de temperatura insoportable
tu vientre que ruge como un horno
o que está tranquilo y pacificado como el pan
tu vientre como la superficie de las olas
lleno hasta los bordes de mar de fondo y de resacas
lleno de irresistible vértigo delicioso
como una caída en un ascensor desbocado
interminable como el vicio y como él insensible
tu vientre incalculablemente hermoso
valle en medio de ti en medio del universo
en medio de mi pensamiento
en medio de mi beso auroral
tu vientre de plaza de toros
partido de luz y sombra y donde la muerte trepida
suave al tacto como la espalda del toro negro de la muerte
tu vientre de muerte hecha fuente para beber la vida fuerte y clara
besaré tus muslos de catedral
de pinos paternales
practicables como los postigos que se abren sobre lo desconocido
tus muslos para ser acariciados como un recuerdo pensativo
tensos como un arco que nunca se disparará
tus muslos cuya línea representa la curva del curso de los tiempos
besaré tus ingles donde anida la fragilidad de la existencia
tus ingles regadas como los huertos mozárabes
traslucidas y blancas como la vía láctea
besaré tu sexo terrible
oscuro como un signo cuyo nombre no puede decirse sin tartamudear
como una cruz que marca el centro de los centros
tu sexo de sal negra
de flor nacida antes que el tiempo
delicado y perverso como el interior de las caracolas
más profundo que el color rojo
tu sexo de dulce infierno vegetal
emocionante como perder el sentido
abierto como la semilla del mundo
tu sexo de perdón para el culpable sollozante
de disolución de la amargura y de mar hospitalario
y de luz enterrada y de conocimiento
de amor de lucha a muerte de girar de los astros
de sobrecogimiento de hondura de viaje entre sueños
de magia negra de anonadamiento de miel embrujada
de pendiente suave como el encadenamiento de las ideas
de crisol para fundir la vida y la muerte
de galaxia en expansión
tu sexo triángulo sagrado besaré
besaré besaré
hasta hacer que toda tú te enciendas
como un farol de papel que flota locamente en la noche.

Tomás Segovia

los amantes...


¿Quién los ve andar por la ciudad 
si todos están ciegos? 
Ellos se toman de la mano: algo habla 
entre sus dedos, lenguas dulces 
lamen la húmeda palma, corren por las falanges, 
y arriba está la noche llena de ojos.


CORTAZAR

...alma desgarrada, miradas ausentes a punto de llover!


lejos del pensamiento se escapa el grito de las lagrimas...elevan la voz los sin razón, hieren, asesinan, no escuchan, ¿quién dijo que la palabra es solo ingenio de belleza?, el pensamiento es el único capaz de razonar y conectarse en la sensatez de la locura sana, para crear belleza y una lucha de rayos solares contra las tempestades...

Arte y Fotografía: Anita Mendoza 
Modelo lienzo: Adda Mendoza 
B/N Arcillas y Metales






En las tempestades más oscuras, 
la sombra se hace luz,
y me niego en un rotundo secreto
de ventanas abiertas 
a esperar la noche
en el silencio espantoso
de la lejana distancia.

Ya nada se ve...
reforzamos latidos a latigazos,
para hacerle revivir de la muerte que susurra miedo.
Como un mapa trazado al horizonte, luz.
Y callado baja a las laderas 
los rituales de esta tarde que comienza gris.
Tormenta los relámpagos. El miedo.
Fijamente estás, como tejiendo el aire.
Lunas y espejos en esos reflexos parales de las piernas que suben.
Y nada escucho más que el silencio... sordo silencio.
Penumbra, quietud...

De izquierda sin cambio de dirección
y atrapo lo que no es belleza, clausuramos el corazón
con las miradas allá en el fondo de un pozo ártico.
Remota galaxia. Oscurana 
Frío esencial que desgarra y aprisiona.
La muerte de todas las palabras, mentira vil.
Con que desfachatez cruel llenas de miradas y ausentes pesares.
Taladro un hueco más profundo, donde no llegarás
sumergida en la atmosférica armonía,
esta sintonía que distorsiona la vida.

Hoy protesto contra el dedo acusador,
contra juicios y jueces,
desde que la locura nos encerró a todos en el psiquiátrico
de tu voz y tu sombra.

En la monocromática estela de pies y manos,
dejan trazadas  las palabras nunca salvadas. Culpable
silenciar la poesía, es matar todos los pájaros en libertad.



Ana Mendoza.