Un amor indeciso se ha acercado a mi puerta...

Y no pasa; y se queda frente a la puerta abierta.

yo le digo al amor:

- ¿Qué te trae a mi casa?

Y el amor no responde, no saluda, no pasa...

es un amor pequeño que perdió su camino:

Venía ya la noche... Y con la noche vino.


¡Qué amor tan pequeñito para andar con la sombra!...

¿Qué palabra no dice, qué nombre no me nombra?.

Y no sabe morir ni vivir: Y no sabe que el mañana es tan solo el hoy muerto...


El cadáver futuro de este hoy claro, de esta hora cierta...

Un amor indeciso se ha dormido a mi puerta...

Al mago de las puertas!

Ana Mendoza

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miércoles, noviembre 08, 2017

tendida


Ascenderé por los tallos transformada, me sentirás como nunca, palpitante, en el latido de las hojas y en el crujir voluptuoso de las ramas.


No se deja, este color. No se muere. Agoniza calladito y sólo grita a veces, me grita a los ojos rojos sin llegar a articular ninguna palabra. Niega. Que no y que no. Que no se muere. Luego se cansa -tarda muy poco- y vuelve a callarse, a gemir de dolor -de color- en voz baja. No quiere ser caduco. No quiere ver que se muere.


A.M.
¿Cómo será 
el amor?
¿redondo 
cuadrado?
¿largo o corto?
no conozco su dimensión
aún no veo el fin
10 años de Taras
Estamos de Aniversario
Agosto 2017

este amor contraviolento


Este amor
Tan violento
Tan frágil
Tan tierno
Tan desesperado
Este amor
Bello como el día
Y malo como el tiempo
Cuando hace mal tiempo
Este amor tan verdadero
Este amor tan hermoso
Tan feliz
Tan alegre
Y tan irrisorio
Temblando de miedo como un niño en la oscuridad
Y tan seguro de sí mismo
Como un hombre tranquilo en medio de la noche
Este amor que daba miedo a los otros
Que les hacía hablar
Que los hacía palidecer
Este amor acechado
Porque lo acechábamos
Acosado herido pisoteado rematado negado olvidado
Porque lo acosamos herimos pisoteamos rematamos negamos olvidamos
Este amor íntegro
Tan vivo aún
Y soleado
Es el tuyo
Es el mío
Ese que ha sido
Ese algo siempre nuevo
Y que no ha cambiado
Tan verdadero como una planta
Tan tembloroso como un pájaro
Tan cálido tan vivo como el verano
Juntos podemos los dos
Ir y venir
Podemos olvidar
Y después volvernos a dormir
Despertarnos envejecer sufrir
Volvernos a dormir
Soñar con la muerte
Despertarnos sonreír y reír
Y rejuvenecer
Nuestro amor sigue allí
Empecinado como un borrico
Vivo como el deseo
Cruel como la memoria
Ridículo como los arrepentimientos
Tierno como los recuerdos
Frío como el mármol
Hermoso como el día
Frágil como un niño
Nuestro amor nos mira sonriendo
Nos habla sin decir nada
Y yo lo escucho tembloroso
Y grito
Grito por ti
Grito por mí
Te suplico
Por ti por mí por todos los que se aman
Y los que se han amado
Si le grito
Por ti por mí y por todos los demás
Que no conozco
Quédate
Allí donde estas
Donde estabas antes
Quédate
No te muevas
No te vayas
Nosotros los que somos amados
Te hemos olvidado
Pero tú no nos olvides
Sólo te teníamos a ti sobre la tierra
No dejes que nos volvamos fríos
Aunque sea cada vez desde más lejos
Y desde donde sea
Danos señales de vida
Mucho más tarde desde el rincón de un bosque
En la selva de la memoria
Surgiendo de repente
Tiéndenos la mano
Y sálvanos.

Jacques Prevert

... distante un cielo muere en tus brazos y otro nace en tu ternura.




Alguna vez, quizá con la magia de los vivos, tenías un corazón en el espacio izquierdo de tu cuerpo, alguna vez maticé las nubes color mandarina, exprimí su textura y su fragancia, su exótica levedad, llegaste a ser india en mi casa de sándalo y colores vibrantes, alguna vez también creí que los aviones eran tan veloces como los pensamientos y las sonrisas, algunas veces paso la página como si nada importa más que la poesía. Por eso pinto. Y recuerdo que en 1930 no habíamos nacido, no existían los tutoriales de you tube para hacer sopa. No encuentro el manual de instrucciones y no eres tan espontáneo como para sorprender mientras cuelgo de arbolito de limones, te parecés mas los limones del supermercado predecible, el vértigo queda en el imaginario, y los duendes se espantan cuando le aúllas a la luna, Yo sigo en mi levitar de pinceles. Amando a quienes aman. En mi isla yo, aplastándome bajo un ego de piano.

A. M.

Amor

Amor ultramarino. 
Amor ecuestre. 
Amor de cartón piedra, amor con leche... 
lleno de prevenciones, de preventivos; 
lleno de cortocircuitos, de cortapisas. 
Amor con una gran M,
con una M mayúscula,
chorreado de merengue,
cubierto de flores blancas...
Amor espermatozoico, esperantista.
Amor desinfectado, amor untuoso...
Amor con sus accesorios, con sus repuestos;
con sus faltas de puntualidad, de ortografía;
con sus interrupciones cardíacas y telefónicas.
Amor que incendia el corazón de los orangutanes,
de los bomberos.
Amor que exalta el canto de las ranas bajo las ramas,
que arranca los botones de los botines,
que se alimenta de encelo y de ensalada.
Amor impostergable y amor impuesto.
Amor incandescente y amor incauto.
Amor indeformable. Amor desnudo.
Amor-amor que es, simplemente, amor.
Amor y amor... ¡y nada más que amor!


Oliverio Girondo

Nosotros no sabemos nada







La desorientación de mi generación tiene su expli-
cación en la dirección de nuestra educación,cuya
idealización de la acción, era - ¡sin discusión!-
una mistificación, en contradicción 
con nuestra propensión a la me-
ditación, a la contemplación y
a la masturbación. (Gutural,
lo más guturalmente que
se pueda.) Creo que
creo en lo que creo
que no creo. Y creo
que no creo en lo
que creo que creo

Oliverio Girondo.
Fotografía Miguel Uzcátegui

mi palabra está primitiva como la lluvia



Fotografía: Miguel Alfonso Uzcátegui