Un amor indeciso se ha acercado a mi puerta...

Y no pasa; y se queda frente a la puerta abierta.

yo le digo al amor:

- ¿Qué te trae a mi casa?

Y el amor no responde, no saluda, no pasa...

es un amor pequeño que perdió su camino:

Venía ya la noche... Y con la noche vino.


¡Qué amor tan pequeñito para andar con la sombra!...

¿Qué palabra no dice, qué nombre no me nombra?.

Y no sabe morir ni vivir: Y no sabe que el mañana es tan solo el hoy muerto...


El cadáver futuro de este hoy claro, de esta hora cierta...

Un amor indeciso se ha dormido a mi puerta...

Al mago de las puertas!

Ana Mendoza

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miércoles, enero 25, 2017

SEIS (tablero de radio 1930)





Yo vine a la ciudad porque deseaba verte
y disqué el número de tu casa y del otro lado
respondieron
"temprano arregló las maletas y se marchó"
entonces pregunté por dónde y me dijeron
anoche durmió tranquilamente  
y dije que no entendía
en este instante viaja camino de Ontario o Capetown
o quizá esté volando sobre Damasco o Mar de Plata
o Johannesburg o Port Maritzburg o Durban
Y EL SUEÑO DE TUS OJOS ERA LONDRES
y cada vez entendía menos y dentro de poco
revisarán su equipaje y su pasaporte en Trichy
en Delhi en Calcuta en Bloemfontein
y no hallaba dónde ponerme cuando servían
un ligero desayuno en un café de Nanking Road
de Pretoria de Colombo de Bombay de Tirana
Y EL SUEÑO DE TUS OJOS ERA LONDRES
yo golpeaba mis sienes para comprender y tú
vestida de invierno por las calles de Dublín
de Moscú de Kimberley de Madrás de Sidney
y no veía el motivo
y por favor señor "corte la comunicación" es tarde ya
Laura duerme desnuda en la pinacoteca del Vaticano
en el templo de Siva en algún lugar de Sarajevo
de Brazzaville de  Dakar de Melburne
Y EL SUEÑO DE TUS OJOS ERA LONDRES
entonces yo dije ahora sí que me desgracié
regresé al pueblo y abrí el libro de John Donne
para ver por qué te gusta tanto la ciudad en tinieblas
y después mirando papeles personales encontré que en 1930
ni tú ni yo habíamos nacido ni los aviones eran tan veloces

PERO EL SUEÑO DE TUS OJOS ERA EL MUNDO EN REDONDO.

Víctor Valera Mora (El Chino)

Vincent y tú




Hay sentimientos, seres humanos, canciones, sensaciones, texturas, colores, aromas, sonidos, situaciones de la vida, estaciones del año, días de tu vida que se quedan en la memoria, en el corazón el cual no sabe de distancia ni tiempo el que hace que cada minuto juntos sea más valioso.
Te pareces a la magia y así todo lo que te rodea.
Te amo más que al cinema paradiso.
Al papel de los libros que me gusta comer.
Más que al vals de Amelie, que a Cindy Lauper y las chicas solo quieren divertirse.
Y tener a Vincent con sus girasoles no se compara a tenerte a ti. Dios te bendiga! Orgullosa siempre, de ser tu tía favorita......
A Juan Cristóbal y Fabiana.





porque esta es la hora


... la mejor medicina para el alma es la dulzura de otro ser humano.

Amor sin correspondencia


Amor con mil nombres, amor que no empieza, amor platónico, amor a la carta, este amor que no me sirve este amor no me habla. Tarea para hoy, escucho la lluvia, horizontal, vertical, radical, silente, el jardín se humedece y el corazón flota en la superficie, espera que todo lo vuelvas una isla, cuando no sé nada, ni de tiempo ni de distancia. 

Ana Mendoza


Mirando...

“Hay nubes grises que cogen su color al estar cerca de la luna. Hay nubes sin sombra. Hay nubes densas, blancas y brillantes cuyos bordes se tocan. Hay velos blanquecinos formados por cristales de hielo. Nubes como rebaños. Hay nubes negras como montañas oscuras, que en unos instantes cubren el cielo y anegan la tierra de lluvia. [...] Hay nubes como velo de cristal. Y nubes pesadas como castillos
Nubes que nos recuerdan la cara del ser que amamos. Y nubes con rostros que no queremos recordar. Siempre viví mirando al cielo y nunca encontré dos nubes idénticas. Así quiero morir. Mirando las nubes y buscando la pregunta a una respuesta que no conozco.” 

Los ojos que nos miran
Modelo Lienzo: Sara Parilli

Arte y Fotografía: Ana Mendoza

JULIETA CAPULETO


 Líneas de amor sin destinatario


Sara Parilli



PRIMAVERA MUERTA

Claveles despintados
despedidas de cafetín,
persecuciones de papeles
escritos con murmullos de notas musicales.

Lamentaciones repetitivas
oscuras lámparas,
¿Es que no puedes sólo irte ya?
Abandónate a mi cesta de recuerdos.

Pido por cada cosa que dijiste
un deseo,
un deseo a cualquier estrella
que desde el cielo me esté escupiendo.

Aleja de mí su espalda
aleja de mí su profunda y desolada mirada,
aleja las travesuras que confiesa bajo mi nombre sus manos,
aleja su piel y su sabiduría.

Cuando hayas alcanzado
la gloria en otros brazos,
descubrirás que sólo fui una sonrisa
entregada a tu merced.

Ahora ven,
fulmina mi ser con alguna de tus palabras
otorga un beso a la comisura de mis labios,
yo estaré deseando que todo sea un sueño.




EN COMPAÑÍA DE TU SOLEDAD

Hojas que abren su paso
en cada caída del árbol,
hielo que enfría mis huesos
cuando todo se derrumba.

¿Qué haces ahora?
¿No ves que las gotas mojan mi alma
y van destruyendo su forma de papel?.

Siente cada palabra que sale de mi boca
no repetiré,
no danzaré en tus manos
digo lo que siento, y siento que el tren se ha detenido.

Recoge cada mancha de sangre
no puedo soportar la idea de ver cada día
tu sonrisa lasciva
sucia y maloliente.

El radio está a todo volumen
las lágrimas que derrame
no serán escuchadas
eso, me enorgullece.

Por favor, sólo esfúmate
como lo has hecho un millón de veces,
desnuda tu mente
y deja tus pensamientos a un lado de la puerta.

Algún día
saldré a recogerlos,
ahora sólo intento enjuagar el maquillaje
que se ha corrido en mi rostro.

Cuando te detengas
justo antes de salir
finge dolor
y sonríe.

Finalmente
estaré esperando que quizás un viernes, o un domingo
pienses en nuestro intento fallido
y digas no fue tan malo después de todo.




SENTIR EN LLAMAS

Mirada esquiva
pensamientos rectos y puritanos,
mirada destellada
pensamientos profundos y pasionales.

Manos suaves
sonrisas tímidas,
manos fuertes
sonrisas placenteras.

Novatez e ingenuidad
experiencia y agilidad,
ella rosa
él, espinas.

Jardines de estático viento
noches de súbito olor,
claros días,
largos días.

Proximidad que embriaga
 el sentir que no se había sentido,
cercanía que marca
deseo de más y cada vez más.

Disparos,
uñas clavadas a carne extasiada,
piel desnuda, poco raciocinio
cantar del orgasmo que gritaban sus ojos.

Ficha movida,
acto seguido,
lunares hallados
en monte sagrado.

Deleite para siluetas
juegos silenciosos,
dragones que escupen fuego
y queman tanto que llevas el calor por dentro.

Mirada esquiva
pensamientos rectos y puritanos,
dragón que escupe fuego
¿Mueres de frió o te quemas conmigo?.



QUÉDATE A MI LADO

Clavo martillado
por la cordura de mis mariposas,
descontrol flamante que nace en mi vientre
dudas que cantan más allá del pupitre en donde reposo mis brazos.

No mueras,
debes conocer un mundo conmigo,
quédate algo más
quiero cantar al viento la sonrisa más hermosa que he conocido.

Dibujar en el suelo
los trazos de ternura a tu paso,
pintar en el cielo
los contornos perfectos de tu aliento.

Creo que eres más
de lo que estaba buscando,
sé que eres todo
lo que no había planeado hallar en mi camino.

Punzadas de intranquilidad
azotan mi cabeza
y mi pensamiento se tiñe de color oscuro,
tan opaco como la nada misma.

¿Buscas en mí lo que nunca has encontrado?
Tira de mi cuerpo al tuyo,
y vuela bien alto
tan lejos de todos y el mundo con ellos.

Apagar cada vela encendida
de los pedazos rotos
que quedaron
junto a su cabellera negra.

Despierta...
la vertiginosa ímpetu
esta llamando a tu nombre
la oigo llegar, ya está aquí.

¿Si te quedaras que pasa?
¿Si te fueras que ocurriría?
Pero prefiero no enterarme
prefiero dormir y que tus besos carcoman mi ser.



TANTO EN LA NADA

Tan cierto como incierto
llegaste a mi vida entre tonos grises,
tan pronto como tarde
apareciste de la nada, y de lo más profundo de sí.

Tan claro como oscuro
fue el llamado que ahora me hacían las aves,
tan dulce pero amargo
fue el sentir de tus labios en anexo a los míos.

Tan parecido como desconocido
fue el palpitar de mi ser al escucharte,
tan miserable como fantástico
fue prenderme de tu mano aquella tarde.

Tan ruidoso como el silencio
acariciaste mi vista con tu silueta irracional,
tan hábil como torpe
surgía lo nuestro en bandadas de amor.

Tan lento como fugaz
veía tras tu sonrisa la razón de las mías,
tan creíble como absurdo
mariposas de colores ya vivían en mi estómago.

Tan feliz como la tristeza
que un día tocó a mi puerta con aspecto de tu nombre,
tan débil como la fuerza
que rasgaba mi mente mientras una maleta cruzaba la puerta.

Tan unidos como la distancia
que intenta ganar la batalla, con mucha ventaja,
tan falso como la verdad.
Nunca había amado de esta forma, ¿y usted?.

Jóvenes Poetas
Sara Parilli 2015



bajo el agua


























En tu silencio, isla, 
hablas y hablas,
pero no se limita la opción
a tu propuesta
entre el pasado la nada o la distancia

No,
no se puede salir, dice Holan,
por puertas
que en las paredes
están
sólo
pintadas.

Clara Janes

Girondo






































Es una intensísima corriente
un relámpago ser de lecho
una dona mórbida ola
un reflujo zumbo de anestesia
una rompiente ente florescente
una voraz contráctil prensil corola entreabierta
y su rocío afrodisíaco
y su carnalesencia
natal
letal
alveolo beodo de violo
es la sed de ella ella y sus vertientes lentas entremuertes que
estrellan y disgregan
aunque Dios sea su vientre
pero también es la crisálida de una inalada larva de la nada
una libélula de médula
una oruga lúbrica desnuda sólo nutrida de frotes
un chupo chupo súcubo molusco
que gota a gota agota boca a boca
la mucho mucho gozo
la muy total sofoco
la toda ¡shock! tras ¡shock!
la íntegra colapso
es un hermoso síncope con foso
un ¡cross! de amor pantera al plexo trópico
un ¡knock out! técnico dichoso
si no un compuesto terrestre de líbido edén infierno
el sedimento aglutinante de un precipitado de labios
el obsesivo residuo de una solución insoluble
un mecanismo radioanímico
un terno bípedo bullente
un ¡robot! hembra electroerótico con su emisora de delirio
y espasmos lírico-dramáticos
aunque tal vez sea un espejismo
un paradigma
un eromito
una apariencia de la ausencia
una entelequia inexistente
las trenzas náyades de Ofelia
o sólo un trozo ultraporoso de realidad indubitable
una despótica materia
el paraíso hecho carne
una perdiz a la crema.

Oliverio Girondo

Fotografía: Miguel Uzcategui.

Reverón... titiritero-muñequero-mago-sombrerero

“Cada hora es de un color distinto, y uno siente el paso de una a la otra”.

J. Calzadilla

Epidural Mayo 2016








Comienzo con el significado de la palabra epidural esta es la anestesia que se inyecta en la zona lumbar para evitar la sensibilidad en la mitad inferior del cuerpo. Se utiliza en partos y cesáreas. A diferencia de la anestesia raquídea, aunque ambos son medicamentos que se colocan para insensibilizar y bloquear el dolor, en la columna vertebral, la palabra epi- quiere decir sobre, o por fuera. Ya que ambas se encargan de recubrir la dura madre del sistema sacro, una por dentro y la otra por fuera, la dosis muestra una gran diferencia ya que la raquídea al ir por dentro requiere una dosis menos elevada, está actuando directamente y la epidural puede colocarse en varias dosis ya que a través de un catéter en la zona puede seguir administrándose para dolores de larga duración. 

¿Por qué Epidural? Hace algunos años, fui diagnosticada de Cáncer al Sistema linfático, se llama linfoma de Hodgkin, y el médico tratante es un hematólogo, en mi caso el mejor hematólogo del mundo, lo veo y es como ver a Dios. (risas) es que me siento tan segura de estar a salvo que cualquier dolor pasa. A través de los años he tenido que convivir con adultos y niños que no han tenido la misma suerte que yo. Algunos con mi diagnostico y otro pronostico. Algunos con Leucemias agudas otros con mucha vida y sueños por delante. Pude sobrevivir y aprender de ello, cuando el dolor reside en la zona lumbar, cuando nada puede más que la morfina, pinto, porque amo la pintura, el olor de ellas, de la madera y del sacapuntas, me hace olvidar todo lo demás. Por eso adoro mis pinceles comidos y viejos, porque mi ropa siempre tiene un poco de pintura, al igual que el piso y cada rincón de mi casa y de mi vida. Ese desastre que para todos es un artista. La personalidad que no se negocia. Sin embargo aprendí que no todos somos un desastre.









Tuve la suerte de sentirme protegida y amada, querida… pero la verdad es que soy muy fuerte, y algunas veces amargada, en navidad me darán un casca rabia en vez de un cascanueces. Creo firmemente en los seres que me inspiran y soy una partícula de cada una de ellos, es difícil que pueda hacer un arte único, aunque no crea una se identifica con otros artistas, con almas afines, que pensaron como tú, en diferentes condiciones, culturas y épocas. Epidural para mi es una especie de espiral, un árbol de la vida, una escalera en caracol, un corazón silencioso y muy rojo, esa anestesia que tomamos todos para salvarnos de la fragilidad de los seres humanos, de la dureza de las palabras, de la irresponsable critica, cuando no nos gustan las personas ni las situaciones de las que no podemos escapar, una especie de salvo conducto que a diferencia del autismo yo escogí y no fue mi condición al nacer. He conocido gente brillante, gente pequeñita que me ha hecho encontrarme con el arte y con la médula.

Mi hijo Cristiano Elías a sus 6 años de edad me recuerda cada día con sus palabras, de cómo somos artistas biológicos, pintores biológicos dice él, cuando se refiere a que así nacimos, con una condición de la que uno no puede huir ni siquiera volando. Cada día, la vida se nos presenta como un nacimiento, desde que sale el sol, nacemos día a día, y esto conlleva a los cambios. Los cambio suelen ser dolorosos, todo cambio duele, y es la única manera que tenemos para crecer y seguir pasando por todas las puertas sin golpearnos con el Ego. 





Epidural es esa anestesia que me hace reír en medio de la muerte. Y parte de mi, de esta etapa donde doy gracias a Dios por el respeto que le han dado a mi trabajo, mis padres, mis hermanos, amigos y quienes han estado muy cerca. Gracias por dejarme ser, ser lo que siempre sueño. Hacer crear y continuar en esta especie de sueño en la que entiendo la felicidad reside en esos instantes que tocas el alma. Y aunque cause dolor siempre podremos estar anestesiados por partes para no dejar de sentir lo maravilloso de respirar y estar vivos. 

Anita Mendoza.



En las Fotografias: Carmen Araujo, Rafaela Baroni, Simón Rojas Guevara, Eliane Zapata, Armando Peña, Cristiano Elias, Anita Mendoza, Sol Linares, Miguel Marquez, Erika Duran, Henrique Bon Verar, Jeniffer Suarez, Wocsui Minardi, Naobi Ruiz Aumar Mariño. Rosbelly Lujano. Milagros Barroeta.

Christian Schloe










Por el humo rojo a la distancia
olíamos el amor quemarse
rogábamos fueran otros cuerpos
totalmente calcinados a besos
rugían sus bocas encendidas, perdidas,
alimentándose de pasiones y fuego
Inimaginable el estado de sus almas,
Tragaban saliva por exceso de gula.

Otra cosa eran los gritos desde lejos a dúo
fatigados para nada en este encuentro.





Asilados con único refugio el otro

heridos por dentro, sangraban pasión,
espirales corto punzantes, deliciosas
asolados entre sí, nada se perdonaban
reían dos locos a veces uno, a veces todos
tenían todo para ser felices incendiándose.



Como él dice: "Cualquier cosa puede suceder en un mundo que contiene tanta belleza."

Combina pintura, ilustración, fotografía y edición digital para crear un Universo onírico, surrealista, repleto de simbología. Un Universo propio que quiere traspasar al espectador . Una pista sobre su simbolismo: Schloe trabaja sobre lienzos desgastados, como queriendo eludir el tiempo.

Ahora, el talentoso austríaco ha lanzado una serie de cojines, cubre-camas, fundas para móviles y hasta cortinas de ducha :  Ilustración surrealista para objetos cotidianos, porque como él mismo dice “cualquier cosa puede suceder en un mundo que contiene tanta belleza.”


Es un mundo de fábula. Más que un pintor, Christian Schleo es un contador de historias. Heredero por igual de Magritte y Andersen, cada obra de Christian Schleo se transforma en un  cuento y toda su pintura es otro mundo. Un mundo de cuento de hadas, donde suceden cosas bellas y cosas terribles, donde una muchacha con el corazón herido por una flecha se deshace en un sangriento otoño, donde otras abren su pecho y escapan pájaros o mariposas. Más que un pintor surrealista, Christian Schleo es un poeta.





Yo no sé de pájaros



“…no
las palabras
no hacen el amor
hacen la ausencia
si digo agua ¿beberé?
si digo pan ¿comeré?
en esta noche en este mundo
extraordinario silencio el de esta noche
lo que pasa con el alma es que no se ve
lo que pasa con la mente es que no se ve
lo que pasa con el espíritu es que no se ve
¿de dónde viene esta conspiración de invisibilidades?
ninguna palabra es visible…”


Los diarios de Alejandra

Con la publicación, en noviembre de 2003, de los Diarios de Alejandra Pizarnik, la editorial Lumen ha conseguido reunir la obra literaria de la escritora argentina. Esta cuidadosa recopilación consta de tres volúmenes de cuya edición se ha encargado Ana Becciu: Poesía Completa (2000), en el que se recoge la obra poética publicada en vida de Alejandra Pizarnik, así como poemas póstumos y otros no editados hasta la fecha; Prosa Completa (2002), que agrupa sus relatos, artículos, ensayos y la pieza teatral Los perturbados entre lilas; finalmente, los Diarios (2003), testimonio íntimo de una “vida de escritora”. Los tres magnifican la labor y el esfuerzo editorial por dar a conocer y conservar el legado de una de las voces femeninas más ricas e influyentes de nuestra literatura, la voz por excelencia acompañada de su séquito de voces. Con tres heridas yo La búsqueda y configuración de la identidad individual, así como la obsesión por alcanzar un lenguaje capaz de traducir con exactitud la equivalencia entre significante y significado, ha constituido uno de los ejes, si no el principal, de la obra poética y prosística de Alejandra Pizarnik. Sus palabras son un desfiladero de soledad, carencia y pérdida, acentuadas por la presencia de la muerte con el fin de revalorizar y afirmar el sentido de la vida, pues esto es lo que en ellas se reclama: una vida construida a imagen y semejanza del universo nombrado, de tal manera que si se dice amor se comprueba la existencia de ese amor hasta en la muerte, y si se dice sed jamás se tocará el vaso que se alza. Por un lado, los límites del lenguaje desvelan la imposibilidad de nombrar todo lo que existe; por otra parte, el mundo concebido por Pizarnik no siempre se corresponde con el mundo que habita el exterior, con lo cual tampoco existe, excepto en su manera de concebirlo. Esta frontera insalvable acaba dificultando la comunicación con los demás y aislando inevitablemente al sujeto discursivo. Su voz, en consecuencia, se mueve en muchas ocasiones en la esfera de la aproximación, en el terreno de los sustitutos, y eso era algo que Pizarnik no sabía ni quería perdonar, ya que lo que se aprecia, lo que en verdad se estima, no puede sustituirse ni mucho menos reemplazarse. Las palabras ya no harán más el amor, harán la ausencia, como decía en uno de sus últimos poemas.

Al mismo tiempo, decir “yo” es tematizar un desafío a la totalización y a la infinitud de la memoria: “El yo de mi diario no es, necesariamente, la persona ávida por sincerarse que lo escribe” (Pizarnik, 2003: 234), anota la argentina en otro pasaje de sus cuadernos personales, porque en la experiencia autobiográfica la unicidad del sujeto se pierde para no recuperarse más que en su multiplicidad y en su desaparición; y porque, en última instancia, el resto subjetivo que (se) enuncia no hace más que asumir un riesgo: el de “(…) la identidad explícita y de la exhibición de su interioridad” (Legaz, 2000: 18). No es de extrañar, pues, que uno de los más LOS DIARIOS DE ALEJANDRA PIZARNIK: UNA ESCRITURA EN EL UMBRAL 59 tempranos deseos de la escritora sea redactar una novela autobiográfica, “pero escrita en tercera persona” (Pizarnik, 2003: 26).

De una penetración a una presentación, de una intimidad a una extimidad, 4 la rueda de las significaciones se amplía y acaba por afectar a todas las partes implicadas en el conjunto de una discursividad novedosa. En efecto, no es solo que el autos del diario sea maleado por la interiorización de la alteridad en el proceso de constitución como seres de lenguaje,5 sino que este último, en tanto que –único– instrumento de comunicación viable, será tensado hasta el punto de devenir, él también, representación amenazante, máscara identitaria, en definitiva, lazo entre el ser y el parecer o el tener y el no tener. Desde ahí puede llegar a entenderse su productividad simbólica y, lo que me parece más relevante ahora, su poder como manifestación literaria: sin dejar de lado el hecho de que en los últimos tiempos su proliferación ha puesto en evidencia la frágil frontera que separa lo personal de lo público y publicable, el diario íntimo así entendido adquiere la misma capacidad performativa que cualquier otro discurso literario y/o artístico. Por eso, en 1962 Alejandra Pizarnik escribe: “El fin de este diario es ilusorio: hallar una continuidad” (2003: 232), y apenas un año después, insiste: “Esas notas han de corroborar mi continuidad y mi obediencia” (2003: 314).


"Esta espera inenarrable, esta tensión de todo el ser, este viejo hábito de esperar a quien sé que no va a venir. De esto moriré, de espera oxidada, de polvo aguardador. Y cuando lleve un gran tiempo muerta, sé que mis huesos aún estarán erguidos, esperando: mis huesos serán a la manera de perros fieles, sumamente tristes cima del abandono. Y cuando recién muera, cuando inaugure mi muerte, mi ser en súbita erección restará petrificado en forma de abandonada esperadora, en forma de enamorada sin causa. Y he aquí lo que me mata, he aquí la forma de mi enfermedad, el nombre de lo que me muerde como un tigre crecido súbitamente en mi garganta, nacido de mi llamado".





Haz que no muera sin volver a verte



La poeta argentina era muy escrupulosa con sus papeles y ese espíritu queda reflejado, a la perfección, en las notas a pie de página que acompañan a estos "Poemas no recogidos en libros". Como "En la noche", que procede de una libreta y cabe datar entre 1969 y 1970, o "Casa de la mente", que fue encontrado en una hoja suelta de cuaderno manuscrita a lápiz, además de los muchos versos que, en su día, fueron recogidos en publicaciones como "La Nación", «La estafeta literaria» o los "Papeles de Son Armadans", de Camilo José Cela. "Esta edición viene a subsanar varias erratas de la edición primigenia de Lumen", confiesa Becciú en conversación vía e-mail con ABC. La antóloga hace referencia al volumen publicado en 2001, que precedió a la aparición de los "Diarios" (2013) y la "Prosa completa" (2016) de Alejandra Pizarnik. "El proceso fue largo. Trabajamos, en el caso del material inédito, con los manuscritos originales, lo cual implicó cotejar versiones", asegura.

Muerte prematura

Toda la poesía de Pizarnik gira alrededor de dos polos magnéticos: su infancia en Buenos Aires, la ciudad que la vio nacer y que escogió para morir, y su fascinación por la muerte, finalmente también elegida. Sin embargo, Becciú considera "curioso que se siga insistiendo en la poesía de Pizarnik como una especie de autobiografía o del relato de una mártir, una dolorosa, como la de las estampitas que los curas entregaban después de misa". De hecho, "cuando se trata de poetas hombres, los medios se ocupan menos de sus problemáticas personales; no hurgan en sus versos para explicar que escribía así porque era alcohólico, mujeriego, depresivo o fumador. No, no, el poeta hombre es ante todo un gran poeta. Y Alejandra Pizarnik fue una gran poeta, quien, por otra parte, en el trato personal se mataba de risa". Por ello, "su muerte prematura, voluntaria o casual, no debe tomarse como ángulo de visión a la hora de encarar su proceso de escritura".

Anna Becciú: "Escribir poesía, ella lo supo bien, es una actividad peligrosa, uno se arriesga, arriesga su vida haciendo un poema".

Pero, más allá de conjeturas, poéticas y no tanto, ¿qué buscaba Alejandra Pizarnik con esos versos? La respuesta está, quizás, en lo que ella misma contestó a una pregunta similar en 1964: «Una escritura densa hasta lo intolerable, hasta la asfixia, pero hecha nada más que de vínculos sutiles que permiten la coexistencia inocente, sobre un mismo plano, del sujeto y el objeto, así como la supresión de las fronteras habituales que separan a yo, tú, él, nosotros, vosotros, ellos». No obstante, como advierte Becciú, «cada uno de sus poemas es una verdad» y sin ella «no podríamos vivir». «Escribió sin descanso desde los quince años por “fervor, fidelidad, devoción, seguridad de que allí está la vía de salvación”. De qué había que salvarse, no lo sabía, y acaso por eso escribía. Escribir poesía, ella lo supo muy bien, es una actividad peligrosa, uno se arriesga, arriesga su vida haciendo un poema», remata Becciú.

Su archivo

Afortunadamente, el archivo de Alejandra Pizarnik, compuesto por diarios, manuscritos, correspondencia, pinturas y otros papeles, es uno de los más consultados por investigadores y académicos de todo el mundo. Según relata a este diario Don C. Skemer, responsable de manuscritos de la Biblioteca de la Universidad de Princeton, fue Aurora Bernárdez, viuda de Julio Cortázar, gran amigo de la poeta (Alejandra decía que la Maga de "Rayuela" era ella), quien le entregó, personalmente, los papeles que conservaba en su apartamento de París y le puso en contacto con la familia de Pizarnik hace más de quince años.