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Historias Índigo



(Tomadas de la vida real extraídas con niños Índigo).

Conocí a Alison cuando ella tenía 15 y había abandonado la escuela. Ella era atractiva, inteligente y sensible. Venía de una familia adinerada, su padre era un respetado médico. 
Alison se rehusaba absolutamente a ir a la escuela, y se había involucrado en las drogas. Sus padres, sin saber como arreglárselas, se vieron forzados a permitirle dejar la escuela y tratar su problema de drogas y su rebeldía. Ella entró a un programa de rehabilitación.

Ella quería estudiar Reiki y Sanación con cristales, pero realmente era demasiado inmadura para ser sanadora. Eventualmente se convirtió en una modelo, y fue capaz de conseguir trabajo en Londres y Tokio. Ganaba grandes sumas de dinero y fue capaz de viajar por el mundo. Siendo atractiva, no carecía de falta de compañía masculina en su vida.

¿Cómo le dice uno a un Índigo como Alison que necesitaba ir a la escuela? Claramente ella no lo hizo. Era capaz de vivir una vida más allá de lo que la mayoría de las personas aspiran sin gastar años en la escuela y la universidad. Esto es típico de los Índigo: hacen funcionar el sistema y lo usan para su ventaja en lugar de ser controlados por él.

Peter, por el otro lado, cayó en una profunda depresión su año final de la escuela. Se salió, no a causa de la presión del trabajo, sino porque él era capaz de ver la futilidad y la ilusión del sistema escolar. Su padre se opuso, pero su madre con quien él vivía, estaba deseosa de permitirle su travesía.


Después de varios meses de tratar con su depresión, Peter decidió no regresar a la escuela, sino a conseguir un diplomado técnico para el cual no necesitaba un certificado escolar.
Esta opción le dio tiempo para buscar sus otros intereses en la vida, sanación alternativa y estilos de vida más saludables.


Una historia más trágica es  la de Jamila, una chica joven Sur Asiática Africana que también abandonó la escuela en su último año. En el caso de Jamila, sus padres eran altos académicos exitosos, y Jamila de hecho se dio por vencida por la presión para realizarse así como también por la ira contenida por la “ausencia” de sus padres en su vida mientras ellos conseguían sus carreras.


Ella es inmensamente dotada, sensible, y cariñosa, así como también hermosa. Pero ella desarrolló un desorden alimenticio como señal de que no todo estaba bien en su mundo.
Desafortunadamente, sus padres adoptaron que la “niña tenía problema” de acercamiento, y buscaron para encontrar a alguien que la “curara”. No fueron capaces de entender que sus propios comportamientos y el sistema en el cual se basaron era perjudicial para su hija Índigo y su amable y sensible acercamiento a la vida.


Después, por otro lado, está la historia de Kim de 4 años, quien informó a su madre que ella no iba a ir a la escuela. Ella pretendía ser madre cuando creciera, y por eso, le dijo a Mamá, que no necesitaba ir a la escuela. La madre no estuvo de acuerdo, y Kim fue inscrita en la Escuela local  Waldorf. Los sistemas de educación Waldorf y Montessori buscan ser los mejores disponibles para los Índigos en el momento. Muchos padres de Índigos están asegurándose que el niño obtenga la educación necesaria.



Más Historias Índigo


Sonya de 10 años llegó a mí con un intenso eczema por todo el cuerpo. No estaba durmiendo bien y estaba ansiosa y deprimida. La canalicé a un homeópata para que le diera un tratamiento para el eczema. El homeópata utilizó tratamientos homeopáticos y naturistas junto con una dieta. Cuando trabajé con Sonya utilicé el Balanceo de Energía, las técnicas de cristales y visualización para ayudarla. Después de varios meses, su madre reportó que el eczema casi estaba completamente curado, y que ella estaba feliz y disfrutando su vida.


Lara de 24 años llegó conmigo en un estado de profunda depresión. Ella estaba desempleada, a pesar de ser una artista calificada. Ella lloró a lo largo de nuestras sesiones iniciales. Trabajé con ella intensamente sobre un periodo de alrededor de 18 meses, viéndola una vez al mes. Usamos Aclaración Emocional y técnicas de Regresión junto con el Balanceo de Energía y terapia de Cristal.


Lara encontró un trabajo adecuado a sus talentos, y eventualmente se mudó a uno que incluía viajar. Estaba emocionada con los cambios en su vida como un resultado del trabajo espiritual. Además, su vida social mejoró y dejó la casa de su madre y comenzó a compartir una casa con una amiga.

Los Niños Cristal representan el próximo paso en la evolución humana. Ellos siguen a los Niños Índigo. Su misión es completar el trabajo empezado por los Índigo. Donde los Niños Índigo son “Destructores de Sistemas”, y vienen a desmantelar y remover las viejas y limitantes formas de pensamiento, los Niños Cristal han venido a comenzar el proceso de renovación y reconstrucción.

La Misión Primaria de un Niño Cristal es enseñar las formas de Vida Multi-Dimensional – en Armonía, Paz y Amor. Ellos han venido a enseñarnos cómo vivir Vidas Capacitadas. Ellos han venido a ayudarnos a reconectarnos con las energías de la Divinidad Femenina. Ellos representan el futuro camino de la Raza Humana.


Y uno de sus regalos más mágicos para nosotros es que ellos están sirviendo como catalizadores para nuestra evolución. Muchos Niños y Adultos Índigo están transicionando hacia el estado Cristal con la ayuda del “empuje” energético que proveen los Niños Cristal por su mera presencia en la Tierra en este tiempo. Ellos están, junto con los Niños Índigo, ayudando a “dar fuerza” al proceso de Ascensión del Planeta Tierra. 


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