Un amor indeciso se ha acercado a mi puerta...

Y no pasa; y se queda frente a la puerta abierta.

yo le digo al amor:

- ¿Qué te trae a mi casa?

Y el amor no responde, no saluda, no pasa...

es un amor pequeño que perdió su camino:

Venía ya la noche... Y con la noche vino.


¡Qué amor tan pequeñito para andar con la sombra!...

¿Qué palabra no dice, qué nombre no me nombra?.

Y no sabe morir ni vivir: Y no sabe que el mañana es tan solo el hoy muerto...


El cadáver futuro de este hoy claro, de esta hora cierta...

Un amor indeciso se ha dormido a mi puerta...

Al mago de las puertas!

Ana Mendoza

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miércoles, enero 25, 2017

Epidural Mayo 2016








Comienzo con el significado de la palabra epidural esta es la anestesia que se inyecta en la zona lumbar para evitar la sensibilidad en la mitad inferior del cuerpo. Se utiliza en partos y cesáreas. A diferencia de la anestesia raquídea, aunque ambos son medicamentos que se colocan para insensibilizar y bloquear el dolor, en la columna vertebral, la palabra epi- quiere decir sobre, o por fuera. Ya que ambas se encargan de recubrir la dura madre del sistema sacro, una por dentro y la otra por fuera, la dosis muestra una gran diferencia ya que la raquídea al ir por dentro requiere una dosis menos elevada, está actuando directamente y la epidural puede colocarse en varias dosis ya que a través de un catéter en la zona puede seguir administrándose para dolores de larga duración. 

¿Por qué Epidural? Hace algunos años, fui diagnosticada de Cáncer al Sistema linfático, se llama linfoma de Hodgkin, y el médico tratante es un hematólogo, en mi caso el mejor hematólogo del mundo, lo veo y es como ver a Dios. (risas) es que me siento tan segura de estar a salvo que cualquier dolor pasa. A través de los años he tenido que convivir con adultos y niños que no han tenido la misma suerte que yo. Algunos con mi diagnostico y otro pronostico. Algunos con Leucemias agudas otros con mucha vida y sueños por delante. Pude sobrevivir y aprender de ello, cuando el dolor reside en la zona lumbar, cuando nada puede más que la morfina, pinto, porque amo la pintura, el olor de ellas, de la madera y del sacapuntas, me hace olvidar todo lo demás. Por eso adoro mis pinceles comidos y viejos, porque mi ropa siempre tiene un poco de pintura, al igual que el piso y cada rincón de mi casa y de mi vida. Ese desastre que para todos es un artista. La personalidad que no se negocia. Sin embargo aprendí que no todos somos un desastre.









Tuve la suerte de sentirme protegida y amada, querida… pero la verdad es que soy muy fuerte, y algunas veces amargada, en navidad me darán un casca rabia en vez de un cascanueces. Creo firmemente en los seres que me inspiran y soy una partícula de cada una de ellos, es difícil que pueda hacer un arte único, aunque no crea una se identifica con otros artistas, con almas afines, que pensaron como tú, en diferentes condiciones, culturas y épocas. Epidural para mi es una especie de espiral, un árbol de la vida, una escalera en caracol, un corazón silencioso y muy rojo, esa anestesia que tomamos todos para salvarnos de la fragilidad de los seres humanos, de la dureza de las palabras, de la irresponsable critica, cuando no nos gustan las personas ni las situaciones de las que no podemos escapar, una especie de salvo conducto que a diferencia del autismo yo escogí y no fue mi condición al nacer. He conocido gente brillante, gente pequeñita que me ha hecho encontrarme con el arte y con la médula.

Mi hijo Cristiano Elías a sus 6 años de edad me recuerda cada día con sus palabras, de cómo somos artistas biológicos, pintores biológicos dice él, cuando se refiere a que así nacimos, con una condición de la que uno no puede huir ni siquiera volando. Cada día, la vida se nos presenta como un nacimiento, desde que sale el sol, nacemos día a día, y esto conlleva a los cambios. Los cambio suelen ser dolorosos, todo cambio duele, y es la única manera que tenemos para crecer y seguir pasando por todas las puertas sin golpearnos con el Ego. 





Epidural es esa anestesia que me hace reír en medio de la muerte. Y parte de mi, de esta etapa donde doy gracias a Dios por el respeto que le han dado a mi trabajo, mis padres, mis hermanos, amigos y quienes han estado muy cerca. Gracias por dejarme ser, ser lo que siempre sueño. Hacer crear y continuar en esta especie de sueño en la que entiendo la felicidad reside en esos instantes que tocas el alma. Y aunque cause dolor siempre podremos estar anestesiados por partes para no dejar de sentir lo maravilloso de respirar y estar vivos. 

Anita Mendoza.



En las Fotografias: Carmen Araujo, Rafaela Baroni, Simón Rojas Guevara, Eliane Zapata, Armando Peña, Cristiano Elias, Anita Mendoza, Sol Linares, Miguel Marquez, Erika Duran, Henrique Bon Verar, Jeniffer Suarez, Wocsui Minardi, Naobi Ruiz Aumar Mariño. Rosbelly Lujano. Milagros Barroeta.

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