
¿Qué haré conmigo?
Alerta estoy de ser
sonrisa.
AnaMendoza
Somos esos entes piadosos que atesoramos el alma de un niño capa y espada, no logramos enmudecernos ante las injusticias.
Aun sin túnicas somos esos entes. Esgrimimos la astucia de las palabras, la sutileza de los vocablos, las paranoias de la imaginación y las musas.
Sin rendirnos hasta conocer el por qué de todo. Los significados de lo inexplicable de las emociones, de las tertulias de tarde, de los sueños despertares.
De querer salir corriendo de repente y encontrarte. De llamarte para almorzar juntos, en complicidad mirarnos simplemente, me pregunto si no pudo ser más fácil.
Si solamente fuéramos mas humanos, menos egoístas menos tu, menos yo.
Es extraño seguramente solo seriamos un hombre y una mujer. Y no esos amos y señores con aclaratorias y razones del control de nuestros corazones. Cazadores de estrellas y robapestañas de tus ojos.
Te amo
Te amo de una manera inexplicable.
De una forma inconfesable.
De un modo contradictorio.
Te amo
Con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
Por lo que ya sabes,
El tiempo.
La vida.
La muerte.
Te amo
con el mundo que no entiendo.
Con la gente que no comprende.
Con la ambivalencia de mi alma.
Con la incoherencia de mis actos,
Con la fatalidad del destino.
Con la conspiración del deseo.
Con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo.
Hasta cuando te engaño, no te engaño.
En el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte... mejor.
Pues, aunque no lo creas, mi piel
extraña enormemente
la ausencia de tu piel.
Te amo.
Sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente,
espontáneamente,
involuntariamente,
por instinto,
por impulso,
irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mi.
Te amo.
Te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.
Te amo
incomprensiblemente.
Sin preguntarme, por qué te amo.
Sin importarme por qué te amo.
Sin cuestionarme por qué te amo.
Te amo
Sencillamente porque te amo.
Yo mismo no sé por qué te amo.
Ana Müller