Alerta estoy de ser
sonrisa.
AnaMendoza

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viernes, diciembre 23, 2011

ALAS PARA MI AMOR


Nada en pausa todo en movimiento

Todo es causa y efecto

El amor envuelve mi vida

Vienes a mí y te espero

Amor de estrellas y lunas

De amaneceres y de vida

Ve al infinito, derriba los muros

Salta las paredes no te rindas

El amor eres tú

Descomunal

Pasa de largo y sigue tu camino

Si no eres tu

Qué pena por ti.

jueves, diciembre 22, 2011

Chau número tres


Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

Mario Benedetti

lunes, diciembre 19, 2011

El mundo en tus ojos


“Qué tristeza de ojos enjaulados con los postigos abiertos”

Mientras te espero


-¿Saltamos?...Saltemos sobre la cama, con la almohada de bluejeans que tiene tu par de botas militares dentro, oh no que guerra de almohadas más cruel, estás seguro de que no va a pasarme nada, que no va a dolerme un poco, porque las personas aun creen que el amor duele como si no supieran que lo que más duele es el miedo y que el miedo es simplemente la ausencia del amor.

Quieres que juguemos las escondidas, a presentirnos, a disimularnos tras las palabras, sin mirarnos. Tú te apoyas a mi espalda y yo a tu columna. Entonces cada uno le habla a una pared pero en realidad las palabras revotan y llegan al otro con fuerza renovada. Pero recuerda el peligro de desfigurarnos, si nos percibimos diferente a lo que somos no me hago cargo.


Intentas tú. Yo me escondo hasta que me encuentres.


-Tu color es el obsceno, por hoy, mañana quién sabe. Transparente, Tu sabor el café con miel, pero te cuestionas entre el sabor y el aroma, es que no sabes qué te atrapa, sobre todo cuando miras tu reflejo en la taza. Tu estructura… que difícil, ahí ya no puedo encontrarte.


- Es que me escondí detrás de ti.
-Iba a decirlo, pero no me atreví.
- ¿por qué no?
-Mírate, tú estás allí recostándote a la nada, y yo recreándote, una palabra mal puesta y dejas de ser quien eres.


-Todo está permitido… tu me eriges y yo soy.
-Te invento como a un cuento, te tejo en el aire, en un no tiempo, casi.

Me robas momentos de sueño… no hay prohibiciones… claro…
-Ojos encendidos, profundos, brillantes.
-No como los tuyos, tan tristes… Túneles eternos…
-Verdad. Tu deseo es un beso. ¿Un beso en la frente?
- Adivínalo, no me preguntes.
-Un beso en mi boca y un silencio.
- mis manos en tu espaldas, recorriendo la espina dorsal, suave, mientras respiras con confusión y dejas escapar alguna sonrisa. Me respiras al oído sin tocar ninguna parte de mi cuerpo, el deseo me llama y quiero que me tomes no solo con la voz.
-Con las manos, con la boca, hasta poder dormir un poquito en ti. Me gusta el dedo gordo de tu pié derecho.
-Te escapas.
-No hay nada prohibido.
-Subo por las piernas y descubro tus muslos dormidos.

Y a mí los nervios me dan risa

-Te ríes, como un niño indefenso y te muestras con toda la ternura de tu alma
-Me arrancas una sonrisa mientras estás en mis brazos, entre mis piernas, de espalda. Te tomo las manos y me desplazo sobre ellas, dibujo tu forma con mis huellas.
-Giro y te miro. Toco tu frente, tus ojos, y al llegar a la boca mis manos la descubren y dan paso a mis labios que se adueñan de ella.
- Me confiesas así, para ti, en lo momentáneo y alerta de mi cuerpo, pero no sospechas que mi alma es eterna ante un beso. Estás eternizándote en mí y no lo sabes, ni puedes sospecharlo. Entonces buscas el centro de mi placer, la llave que te permita abrir la puerta y mermar esta distancia de cuerpos de espaldas.
-Entonces te giras y me miras a los ojos.
-Estoy mirándote a los ojos, y veo mi reflejo desnudo.
-Yo decía fuera del juego, que te gires.
-No necesito girarme, ya estamos de frente. Somos una palabra entre paréntesis, un punto perdido en el espacio.
- ¿Has amado alguna vez?
-Estoy amándote ahora.
-No quiero desearte, no quiere verte la cara, no quiero girarme.
-Esos son caprichos, estamos naciendo el uno en el otro, este es tu juego, y ¿qué creías? ¿Qué habría ganadores y perdedores? Pues no, ya estamos aquí, puedes dejarlo pero eso no te sería útil, puedes generar la peor imagen de mi, reinventarme en mis miserias… yo que sé. Anímate y dime quien soy.
-Dímelo tú.
-Cambiemos el juego, aunque seguirá siendo el mismo. Gírate
-Aquí estoy. Me encontraste…

Eres poesía, lo sé, una palabra que no toca , que no mira; lo sé y no me alcanza. Del otro lado la noche es una princesa encajada en tus piernas y de este una luna congelada. Créeme, esto no me alcanza. Existo en la medida justa de tu cintura, donde las notas se apoyan y las estadísticas se esfuman en ruidos de cuerdas mal ajustadas. No tienes boca, no tienes ojos, no tienes manos... Nada hay en ti que me mantenga alerta, solo el sonido una letra mal colgada, que por cierto resultan chirriantes en su forma de arañar. No puedo buscarte en la lista de nombres, porque no te llamas. Persigo sombra, pasos, aromas, sabores que pueden ser tu pasar; el poder ser, persigo. Parada frente a las puertas esas puertas que derribaste y que te atreviste a cruzar, y ahora sales a tu vida cotidiana y yo debo continuar, aquí detrás de la puerta resguardando la entrada, para cuando vuelvas me encuentres despierta, llena de todo el amor que te guardo, de nuestros juegos, y risas de nuestras tardes sin despedidas de pasarnos a la dimensión desconocida hasta un día después para decir TE AMO¡¡¡¡

Te doy todas las señales



En el colmado atardecer del desierto más árido que he caminado, entre arenas movidas por el viento, te marchaste sin dejarme un rastro, te seguí, inventando luces, buscando huellas, hurtando todo lo aprendido, sombras, tinieblas de caminos secretos aun no recorridos.

Disfrute del sol ocultarse ante mis ojos tristes, mientras la luna me hacia compañía, mis pies cansados y sin rumbo perdieron el horizonte y el sentido para llegar a ti, se hizo largo el camino, mis alitas de noche acostumbrada a volar solo querían abrigarme a tal y desolador frío, que noches estremecen, que voces me llaman, escucho y no eres tú, mi nombre gritas tu corazón retumba y ensordece mi ser.


Bajo el sol despliego mis alas, brillantes a lo lejos, como espejos tornasol, te han dado mil señales de una ruta casi religiosa, mágica, de un ritual pagano y sórdido, que por tantas vidas y razones no recuerdas. ¿Olvidaste?...................extraño revolotear sobre hojitas secas, la humedad de mi bosque de lluvias serenas, cuando tus labios juegan y cosquillean sobre mi vientre en besos incansables.

Y en justo vuelo y a escondidas me distraes de mis letras, de mis frases inconclusas las veces que me dejas boquiabierta, mientras te sumerges en alma, transitándome entera y sin secretos, cuantas lunas, cuantos soles, cuantas noches, cuantos días sin ti.



El misterio es un arcano, tus ilusiones descifro aunque no entiendas, soy romántica… para ti Tarita, no oculto nada, todo te lo doy en bandejas de plata, azul desplegada, vuelvo a ser Mariposa, a creer en mí, y a despertar cada hora mientras te observo dormir hundido en mis brazos, no soy yo quien tiene miedo, quien tiene que perder las nubes del paraíso, no soy yo quien cambiará los destinos, eres tú quien volverá a mí, pues he conjurado en este poema, en miles de vidas y sueños, tus ojos hechiceros sediento de los míos. Ven a mi por más………………………………

CUANDO NO PUEDO DORMIR...




Me voy a la cama, con un cuento de hadas en mente, con un había una vez y con esta son dos veces, tomando en chiste todo lo que me hace llorar, para no llorar. Para reírme de mis tragedias y un poco de la vida, a llenarme de mascaras y cremas para no arrugarme, de inciensos y velas con aroma de vainilla, a llamarte desde lejos y pedirte compañía, yo también me siento sola, yo también quiero abrir mis ojos y verte.

Tus manos inquietas en tus bolsillos silenciosos, que solo llevan papeles doblados, viejas direcciones y notas olvidadas, no llevas monedas, y muchos menos las estrellas escondidas, si esas mismas que le asaltaste a mi cielo oscuro, fui yo la causante del aquel beso moribundo que nunca supimos, acepto mi culpa, acepto haber sido la impulsiva que quería tus besos y mucho mas. Nunca lo negué, siempre supiste que fue así, no necesito alas ni mariposas, sigo siendo tarita aunque me cambie el sol, aunque extrañe mis haditas mis modos y mi luz, aunque extrañe tus miradas abrasadoras y tus juegos de doble filo, atropéllame la vida, aplástame el corazón, vacíame un camión de arena sobre el cuerpo, engrásame y llévame al horno a 300º ya no duelen las miradas. No soy poesía de tus uñas, no soy ni siquiera entre líneas “algo” que se aprecia y queda en ti. Yo me voy, me llevo los pedazos de torta, los puentes a medio terminar, los planos de construcciones para el futuro y vivo hoy, ya mañana se verá.

No quieras saber que queda de mi, comienzo y retomo mi vida, el deseo interno, esta mujer extraña que vive en mi, de la que aprendo cada día un poquito más, aquí estoy señor de pianos por cama, escapando una vez mas de tu extraño mundo el cual me niego a comprender, no seré tu maestra de magia, el polvo de haditas, un alo de luz en la noche, el camino y vuelo directo a la misma luna sin retorno, con escala a las estrellas, no desprecio tus poemas, tus palabras lánguidas, tus noches de vuelo, tu compañía cuando se me va el sueño, tu estadía en mi corazón y aquí estoy adicta a tus letras, a tus palabras coordinadas las cual constantemente las robo para mí, como si permanecieran por siempre en lo más recóndito del alma.

Un sueño de Luna, soneto de Hadas!



Se acerca la primavera desde el sur, se aleja el rastro de frío una vez el invierno se ha marchado, nubecitas de algodón por todo el espacio, un cuento de hadas, y una hermosa canción, sonetos de esmeraldas, beso soñado tantos y uno del montón, llegaste de tarde ondeante, guerrero sonriente de pestañas crespas, aturdes con tu rostro nublando todo tras de ti.

¡Te sudaban los poros sobre tu rostro! cualquier excusa para tocarte, mil cosas por tu cabeza pasan y se alejan yo con la mente en blanco y risa tonta al escuchar tu voz.

Mi cariño te lo he regalado, mis sueños te los he contado, te invite a ser parte de ellos a pasearte por las noches en las que no duermo, cuando te acercas y estremeces mi silencios y el corazón.

No te sirve, no has escrito, no te sirve porque son solo sueños, no te sirve porque no soy tu musa, porque no te hace sentir único, como la luna rodeado de estrellitas y luceritos desafinados, me duermo y me muero... disipando el derecho a todo, sin saber de ti, si elegí bien mi destino, echándote de menos, no olvidándome de ti.

Latido a latido voy despacito para no darte un susto si me ves tras de ti, y se eleva el bosque oscureciéndome el camino repentino y agresivo me entorpece, debo encender las luces de emergencia, bajo la lluvia turbia un hadita perdida sigue el camino de luciérnagas apuradas, sobre piedritas, bajo las estrellas de la noche, bajo sol intenso, las fuerzas del corazón frenéticas, acaloradas se unen mirando al cielo claro de la mañana.



Tropezamos inesperados, nos miramos fascinados, nos vestimos de expresiones, tiritando hasta los huesos, no es frio, ni tormenta, no es luna ni marea, es el brillo que te arropa, esa aura que te rodea, es lo imprevisto del encuentro, lo que nadie puede comprender de ti, es lo que miro cuando te observo, estas en todo lo que es de mi, es lo que siento cuando te tengo, tan cerca respiras, tan cerca y tan lejos.


Azulita Ultramar.-y el Hadita con sus alitas tornasol entre los violeta dijo con una sonrisa entre cortada
.-Hola! del extraño mundo, de los ojos de luna de tu sonrisa de mar, Puedes entender mis palabras, ¿puedes escuchar mi voz cuando te hablo?
¿Es la primera vez que vienes aquí? .- dijo ella con voz pausada y bajita, que pregunta más tonta hace, como si no supiera que andas merodeando en su mundo, en sus sueños en todas la magia que vive!


Gigante Corazón de Piña: .-muy serio contestó.
.-Hola Pequeña Hada!
¿Qué solo te he visto una vez?,
Hola en mil noches en que respiras,
una y mil que te quiero ver.
No es casual nuestro encuentro!
Tus ojos me han impresionado,
tu mirada me ha llamado.
Cada noche te escucho y el camino he perdido.-Mientras se acercaba observando curioso tal brillo de sus alas y tratando de tocarlas cuando ella revoloteaba.

Azulita Ultramar.-
Sorprendida y moviendo su carita ella asentía y sobrevolaba de un extremo frente a él.-
Señor No pises las hojas,
las más secas, están muriendo,
las de matices sepia,
las de color ocre,
las que chasquean,
harás tanto ruido que nos podrán oír,
no sabía por dónde venir,
o como llegar,
no camines…..
Siente como puedes volar aun sin alas solo con tu andar.
Ven mi vida si un día las estrellas quieres volver a tener tan cerca y tocar. .- Y en una sonrisa cómplice tomo su mano como siempre y la coloco en el corazón. Le mostró las cicatrices, le mostró sus alas heridas y cansadas y una lagrima rodar por sus mejillas.

Gigante Corazón de Piña: comenzó a recordar y las imágenes pasaban tan repentinas como en los sueños y en todo recordó su mirada y no podía dejar de mirarla mientras ella lo escuchaba con sin igual atención.-
Luz de Hadas y de estrellas alcanzadas!
Te cuento que anoche fue mi noche vacía...
me quedé desnudo sin tus palabras...
sin tus ocurrencias...
cielo y estrellas implicados en mi contra.
Al no verte cerca de mí,
Inevitable vine preguntarte
¿dónde estás?...
¿qué haces?...
¿Qué camino recorren tus fantasías?...
¿dónde se puede escuchar tus alas zumbando?...
¿estará tu mano sobre mi frente para que los sueños se queden donde deben?
Para que mi musa y mis letras despliegue para que la luna me lleve a verte..- sorprendida en aquella mirada, en aquellas palabras tan firmes el hadita ato sus zapatillas mientras lo miraba y el atento a sus acciones la llenó de preguntas sin respuestas.

Azulita Ultramar.-
Vigilo permanente tus pasos
las horas atravesadas e indiscretas
analizando tus actos,
mis pasos,
mis vuelos,
mientras busco en el inmaculado color de la madrugada...
tu luz,
La penumbra no me ayuda...
pido auxilio y no me escucha,
los habitantes de las sombras se mofan de mí porque saben que te busco...
que te pienso,
que te quiero,
ellos saben de tu rumbo...
ellos saben de tu viaje...
pero no quieren hablar...
nada pueden decirme,
mientras prefieran callar,
se coartan al mirarme riendo irónicamente
como los niños mas traviesos de la escuela
cuando la maestra por un momento se va.

.-Al despertar el alba aun pienso sin querer levantarme aun recordándote aun soñándote. y es otra noche sin tu aliento, otra sin tu murmullo penetrante y tu palabra innegable...Otra noche de amor encerrado....y perdido que se queda en el aire esperando mil noches más. .-Es lo sé qué piensa y nunca de dice es lo que no dice al verse en sus ojos reflejada.


Gigante Corazón de Piña: .-y la tomó entre sus manos, era liviana y le cercó el rostro con sus manos. Como ella lo hacía con él.
.-Pequeña no llores,
tus lagrimas solo te pueden ahogarte más, para ti,
siempre para ti es que vengo por los bosques,
es que viajo sobre nubes,
es que callo y el amor guardo,
es que amo la vida y tu musa de la noche cerrada,
ya casi es madrugada, y mis pensamientos,
mis sentimientos son palabras que no he escribo.

.-… mientras suspiró no pudo más que retroceder sintiendo un vago escalofrío

Gigante Corazón de Piña: .-
Que te digo y respiro.
No es mi palabra aliento,
no es mi sueño lo único en donde estas,
te cuento que te echo de menos con cada impulso de magia.
Que extraño las horas que no pasamos juntos,
todo lo que nos ha quedado por contar,
las risas que aún no hemos compartido.
Las historias y los sueños que nos esperan,
el ánimo que no te puedo levantar,
las palabras que no te puedo decir,
los momentos que no paso junto a ti.
Simplemente te echo de menos.

Sin un final, llegó la mañana, con ella la vida cotidiana, con ella el despertar ruidoso del reloj, la ducha fría y un día común de trabajo donde la magia no cabe y la realidad agota, y si no sueño no vivo aunque con los pies en la tierra y Gigante Corazón de Piña y Azulita Ultramar, despertaron esa mañana con la duda de saber si todo aquello vivido en las profundidades del Bosque era un sueño o fue Realidad, al levantarme pude darme cuenta que aun llevaba mis zapatillas favoritas puestas, y recordó un momento sus miradas mientras las ataba, y en un conjuro de Hadas sonrientes recordó como pensaba en atarle al corazón sin darse cuenta lo libre que suele ser el amor, ella soltó los nudos y deseo con el alma más de aquel encuentro. Al mirar la hora Azuli corrió a la ducha a terminar de despertar, donde se encontraba a quien siempre había esperado, y quien siempre ha de esperar, al salir del baño tenía dos mensajes en su teléfono y unas llamadas perdidas,…. 

Eras tú Gigante Corazón de Piña.
Pudiera decir continuará pero solo diré ¡ Y todavía hay más ¿. Siempre hay más. Es infinito el mundo y su inmensidad, que traspasa los límites de los sueños y nos ayuda hacer uno con nuestro amor.